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La FCDH-UATx honra el legado de Diego Alonso González Contreras

 

ü  La comunidad rinde homenaje póstumo a un impulsor de la educación inclusiva y defensor de la comunidad sorda

 

La comunidad de la Facultad de Ciencias para el Desarrollo Humano de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (FCDH-UATx) ofreció un sentido homenaje in memoriam al Licenciado Diego Alonso González Contreras, docente que deja un legado de incalculable valor por encabezar la lucha por la comunidad sorda de Tlaxcala y una educación inclusiva.

Acompañado por familiares del destacado docente, amigos, académicos y estudiantes, el Maestro Irving Ortiz Gallardo, Coordinador de la División de Ciencias y Humanidades, sostuvo  que la Universidad es mucho más que las aulas, los edificios y los programas académicos, es una comunidad de individuos que aportan a la educación y está integrada por maestras y maestros, quienes con el ejemplo cotidiano hacen realidad esa misión,  y el Maestro Diego Alonso  González ha sido ejemplo de ello, porque su labor estuvo marcada por la entrega, profesionalismo y, sobre todo, por la sensibilidad que siempre lo caracterizó.

Dijo que el docente universitario entendía que educar no consistía solamente en transmitir conocimientos, sino que también se requiere despertar las capacidades, fortalecer la confianza y abrir senderos para que cada estudiante descubra su potencial.

En su momento, el Doctor  Josué Antonio Camacho Candia, Director de la FCDH enfatizó que la mejor forma de honrar la memoria del Maestro Diego Alonso González es seguir cristalizando todos sus proyectos, porque con la iniciativa de abrir el Centro Universitario de Lengua de Señas y Cultura Sorda “Seña Garza”, nos deja en puerta el fortalecer la educación inclusiva que tanto promovía.

La Maestra Jessica Cervantes Carro, Coordinadora de la Licenciatura en Educación Especial, consideró que  tanto en la Facultad como en la UATx el legado de una persona se construye cada vez que transforma una vida que la rodea, y así lo hizo el Maestro González, quien con su compromiso, entusiasmo y convicción, ayudó a abrir caminos para que la comunidad sorda encontrara un lugar cada vez más visible y reconocido dentro de la vida académica.

El docente universitario luchó por la comunidad sorda de Tlaxcala, por realizar actividades de promoción de la cultura sorda, fue tallerista y defensor de los derechos lingüísticos de las personas sordas, además, impulsó diferentes proyectos para lograr este propósito.

Como parte de este homenaje póstumo, se develó una placa en el Centro Universitario de Lengua de Señas y Cultura Sorda “Seña Garza” de la UATx, para recordar una vida que dejó una profunda huella en la Universidad, como lo patentizaron quienes hicieron uso de la palabra, resaltando  su personalidad, liderazgo, conocimiento, amabilidad y su calidad humana.