
Docentes directivos expresan su profunda preocupación e inconformidad ante los recientes movimientos de personal directivo en Secundarias Generales de Tlaxcala, debido a la manera en que se han venido realizando y a la falta de claridad sobre los criterios y procedimientos utilizados.
De acuerdo con información difundida sobre los acuerdos establecidos entre SEPE-USET y la representación sindical, existe un apartado específico referente a la “Movilidad de Directivos de Nivel Secundaria”, en el que se señala que los movimientos por necesidades del servicio deben realizarse mediante un procedimiento transparente y responder a las necesidades, dinámicas y problemáticas particulares de cada centro escolar.
Por ello, resulta legítimo preguntar: ¿cuáles fueron los criterios utilizados para determinar los recientes cambios de directores y subdirectores?, ¿se siguió el procedimiento establecido?, ¿se justificaron las necesidades del servicio en cada caso?
Existe preocupación entre la base trabajadora porque estos movimientos se perciben como decisiones discrecionales y, en algunos casos, como posibles imposiciones. Particularmente, se señala la actuación de la jefa del Departamento de Secundarias Generales, Rubí Flores Solís, por la forma en que presuntamente se han comunicado y ejecutado algunos de estos cambios.
En la Secundaria de Totolac, “Leonarda Gómez Blanco”, según lo manifestado por personal del centro, la Jefa de departamento de Secundarias Generales, Rubi Flores Solis, indicó que debían recibir a los nuevos director y subdirector bajo la expresión: “Aquí se hace lo que yo digo”. De confirmarse, una expresión de esta naturaleza sería preocupante y contraria al diálogo y respeto que debe prevalecer entre las autoridades educativas y los trabajadores.
La inconformidad también se ha hecho evidente en otros centros de trabajo. En Panotla, la secundaria “Rafael Minor Franco” permanece cerrada ante el desacuerdo con la situación generada, mientras que en la secundaria de Buenavista “Lic. Emilio Sánchez Piedras”, la base trabajadora tampoco habría aceptado la imposición del nuevo subdirector.
No se trata de estar en contra de la movilidad cuando ésta sea necesaria y esté debidamente sustentada. Se trata de exigir transparencia, legalidad, respeto a los acuerdos y certeza para quienes integran el servicio educativo.
Por ello, hacemos un llamado al Secretario de Educación Pública del Estado y al Secretario General de la Sección 31 del SNTE, para que intervengan y revisen de manera puntual los movimientos realizados, verificando que en cada caso se haya cumplido con el procedimiento acordado y que exista una verdadera necesidad del servicio que los justifique.
La base trabajadora merece procesos transparentes, imparciales y apegados a la normatividad, no decisiones que generen incertidumbre, inconformidad o percepción de favoritismo.
Solicitamos que se hagan públicos los criterios, procedimientos y justificaciones que sustentan estos movimientos y que se garantice el respeto a los derechos de los trabajadores de Secundarias Generales de Tlaxcala.
¡La educación se construye con diálogo, respeto y transparencia, no con imposiciones!



