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COLUDIDOS

Por Edgardo Cabrera

Aunque lo niegan por órdenes de la mandamás, en Tlaxcala diferentes grupos delincuenciales han sentado sus reales, uno de ellos, los traficantes de personas que buscan llegar a Estados Unidos y han encontrado que aquí #SíExiste impunidad, complacencia y complicidad, aunque la autoridad presuma rescates “heroicos de migrantes”, la realidad es que lo han encontrado de chiripa.

El caso más emblemático en este joven año fue el del 14 de enero cuando vecinos de San Antonio Cuaxomulco denunciaron la existencia de una bodega retacada con indocumentados, por los colonos llegaron elementos de seguridad municipal, estatal y federal, entre ellos, Guardia Nacional, militares y de Migración, los héroes “salvaron” a 726 personas, 75 menores de edad.

Once días después, de nueva cuenta, de chiripa y gracias al reporte de otros automovilistas que por poco los choca un autobús conducido a exceso de velocidad, la policía estatal y Marinos detuvieron la pesada unidad en San Matías Tepetomatitlán, Apetatitlán y, para su sorpresa, en su interior ubicaron a 179 migrantes, ya adivinarán qué pusieron en el boletín oficial: “otro heroico rescate de migrantes”.

Y aunque del caso de Cuaxomulco detuvieron a seis sujetos y la FGR logró su vinculación a proceso por secuestro y asociación delictuosa, mientras que de Apetatitlán los detenidos fueron tres y son acusados de privación ilegal de la libertad, tráfico de personas y cohecho, el asunto es que en el fondo no han logrado desarticular la red de delincuentes organizados.

La miope triste historia simplemente se queda con el hecho del supuesto rescate, pero detrás y alrededor se encuentran quienes los enganchan, les cobran y los suben al transporte desde el sur del país, algo que incluso ya denunció la Pastoral Migrante y el albergue de La Sagrada Familia de la Diócesis de Tlaxcala.

Sería iluso negar la participación de las autoridades en esa red, o cómo entender la tolerancia desde la salida hasta el tránsito por miles de kilómetros, y de ahí caemos en los que mantienen, operan y rentan casas o bodegas de seguridad.

En todo este sistema delictivo, no hay que olvidar el grupo que los espera llegando a la frontera para cruzarlos a los Estados Unidos. Pues de toda esta red o redes, es la fecha que siguen operando impunemente, tan es así que el traslado se sigue dando como se evidenció a solo 11 días de la bodega de Cuaxomulco.

Por cierto, de ese lugar, no olvidemos que testigos acusaron a un ex alcalde y ahora funcionario estatal que cobra como directivo en la Coeprist, de ser el propietario de la bodega y el señor sigue tan campante gozando de un enorme manto protector cuyo encaje es bordado a diario por la mandamás.

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